Miguel Molina consiguió los primeros puntos de la temporada al finalizar la carrera inaugural del DTM en Hockenheim en novena posición tras una espectacular remontada, gracias a su pilotaje y a una táctica adecuada de su equipo.
La carrera de Miguel Molina fue muy consistente desde el inicio, en la que una buena salida y un ritmo adecuado le permitieron ir remontando posiciones para situarse entre los diez primeros en apenas unas vueltas. Una decisión táctica adecuada de su equipo en el cambio de ruedas le hicieron rodar en solitario y merced a unos buenos tiempos por vuelta, situarse en octava posición.








